En programación, lo primero que te enseñan es el lenguaje binario, 0 y 1, donde 0 es falso y 1 es cierto; lo podemos ver como 0 apagado y 1 encendido. Si te detienes y piensas, la vida está hecha binariamente: estás bien o estás mal, tienes salud o no tienes salud, comiste o no comiste, sí o no, no o sí, 0 y 1.
Las personas intentamos que la vida siempre sea 1 (en este caso le daremos la definición de bien, feliz, contento), pero siempre o la gran mayoría de las veces pasa algo y la vida es un 0, no que no signifique nada y que sea un fracaso, sino que la convierte en un tono un poco gris y oscuro y te dificulta el respirar, pero cuando no, uff, es un sentimiento que no tiene forma de expresarlo correctamente.
Sientes que tu ser no cabe en esta forma física a la cual llamamos cuerpo; ves más azul el cielo, escuchas a los peces en los ríos nadando llenos de felicidad. Los bebés no se ven tan sucios como normalmente los ves; sientes un pequeño cosquilleo en todo tu cuerpo que te deja saber que estás vivo y tratas de pasar esta vibra positiva a todas las personas que están a tu alrededor o a las que se te acercan porque solamente quieres que ellas vivan lo que tú estás viviendo en esos momentos que sientes que nada puede ir mal en la vida. Hasta que un día, cuando te levantas, ves el cielo gris y te preguntas por qué, pero no le das mucha importancia porque nada ni nadie puede sacarte de ese estado de felicidad en el que estás. Pero sientes en la boca del estómago que algo no está bien o que no lo estará en poco tiempo; siempre he encontrado un poco cómico cómo nosotros mismos nos podemos quitar la felicidad o decirnos como: “Espera, no te emociones mucho, algo puede pasar que te va a arruinar, celebra, pero no con tanta emoción”. Sentir esto es lo peor porque estás todo el día dudando de qué haces o hacen hacia ti; entras en un estado de paranoia esperando que ese momento que va a poner tu mundo de rosa en uno oscuro y sin luz ocurra.
¿Por qué será que cuando llegas al lado oscuro no puedes salir con facilidad o que estés en él más tiempo que en el lado de rosa? Es una de las preguntas que siempre me he hecho, porque no importa el tipo de persona que tú sabes muy bien que eres; siempre vas a conseguir por donde agarrar y sentirte mal. Te sientes como si no fueras suficiente para las tareas más simples, sientes que todo el mundo está en tu contra o que no confían o creen en ti, que te están dando la espalda; puedes, incluso, llegar a sentir que te falta el aire, que tienes una piedra en el pecho. Todo te duele: el pensar, el mirar, el cerrar los ojos; lo cual es un problema porque no duermes por las noches pensando en todo lo que hiciste mal en el día y por el día te estás quedando dormido por no haber descansado, y el ciclo se repite. Sientes que no vales la pena, que solo eres un lugar en el espacio que se está malgastando; te sientes como una carga para todas las personas a tu alrededor. Quieres hablar con alguien sobre cómo te sientes porque sabes que hablándolo te vas a mejorar, pero no quieres molestar a nadie con tus problemas tan insignificantes porque sabes que ellos están o en algún momento estuvieron pasando por algo peor que tú y no quieres que te juzguen. Vas a sentir que, no importa todo lo que aprendas, no sabes nada; lo único que esperas es el poder llegar a tu casa y estar tranquilo en la comodidad de siempre, pero lo que no sabes es que esas mismas cuatro paredes de siempre te darán una sensación peor que el estar afuera rodeado de la gente. Hasta que un día pasa, te comienzas a sentir mejor. Así de la nada, y no lo cuestionas porque sabes que ya la mala racha se está acabando; solo tienes que echarle ganas para poder moverte hacia adelante y poder ver el mundo otra vez de rosa. Tal vez no lo veas enseguida como quisieras, pero lo verás. Créeme, lo verás.
En fin, la vida esta compuesta de momentos de 0 y 1; ¿cuál es el tuyo ahora?

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